martes, 5 de marzo de 2019

El efecto Pigmalión

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El efecto Pigmalión se entiende como las expectativas que tiene una persona acerca de otra, es decir, es aquello que un sujeto espera de otro. Así, las creencias de alguien pueden influir en el rendimiento de sus semejantes, de modo que éstos últimos buscarán la forma más apropiada de realizar las distintas acciones o llevarán una conducta que permita confirmar aquellas expectativas de las que hablábamos con anterioridad.

Además, el efecto Pigmalión se concibe con otra denominación: "profecía autocumplida". Significa hacer todo lo posible por conseguir que nuestras creencias, consideraciones o "deseos" se cumplan, se hagan realidad.

EL ORIGEN DEL EFECTO PIGMALIÓN

A continuación, vamos a conocer de dónde proviene este concepto y su denominación. El origen del efecto pigmalión proviene de una antigua leyenda, la cual se resume en el siguiente fragmento:

El Rey Pigmalión, quien era un excelente escultor, ya no creía en el amor, por lo que decidió dedicarse a realizar hermosas esculturas talladas en piedra, hasta que un día se planteó modelar a la mujer de sus sueños. Entonces lo hizo, y mientras esculpía la figura de dicha mujer se fue enamorando de ella. El amor que comenzó a sentir por la estatua conllevó que Pigmalión la empezara a tratar como si se tratara de una mujer real, de modo que la besaba, la abrazaba y la vestía. Un día, Afrodita, la diosa del amor, asombrada por el amor que sentía Pigmalión hacia la escultura, decidió hacer realidad el deseo del escultor, convirtiendo a la mujer de sus sueños en una mujer de verdad. Cuando se produjera un beso entre Pigmalión y su preciada figura, llamada Galatea, ésta tomaría su primer aliento de vida, de manera que el rey escultor conseguiría tener a la mujer de sus sueños.

EL EFECTO PIGMALIÓN EN LA EDUCACIÓN

En cuanto al efecto Pigmalión en el ámbito educativo, si queremos que nuestro alumnado adquiera adecuadamente los conocimientos que nosotros les damos a conocer, creo que sería conveniente generan un clima emocional más cercano maestro-alumno, ya que inconscientemente se realizan muchos movimientos corporales, miradas, gestos... que ayudan a que se produzca dicho aprendizaje. También pienso que se debería exprimir el máximo rendimiento del alumno, para conseguir que éstos conozcan aquella faceta intelectual suya que ni siquiera conocían y, para ello, considero que ser un profesor exigente en su cierta medida sería un factor muy favorable para que se ejecute el efecto Pigmalión.


Añadir que hay diversas formas de comprobar si el alumnado llega a captar la información que le estamos explicando, como por ejemplo mediante preguntas que se vayan realizando a menudo conforme vaya transcurriendo el temario, teniendo unas más dificultad de respuesta que otras y, en ocasiones, dándoles diferentes oportunidades de respuesta para orientarles en su contestación. Por último, opino que el hecho de elogiar a mis alumnos sería un aspecto muy beneficioso para ellos, animándoles a que logren mejores resultados.

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Por tanto, concluyo que, si yo creo en la gran capacidad que de verdad tienen mis alumnos, éstos podrán ser capaces de progresar muy favorablemente en cuanto a sus habilidades y destrezas relativas a las diferentes asignaturas. De ahí que el éxito, en muchas ocasiones, esté condicionado por las la confianza que el docente tenga en su alumnado. Si yo valoro el trabajo, el esfuerzo y las ganas de superarte a ti mismo, se multiplicarán las posibilidades de tu éxito.

Aquí os dejo un par de frases que representan claros ejemplos de lo que es el efecto Pigmalión:

"Todos somos genios, pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil" - Albert Einstein.

"Trata a un hombre tal y como es, y seguirá siendo lo que es; trátalo como puede y debe ser, y se convertirá en lo que puede y debe ser" - Johann Wolfgang von Goethe.

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