lunes, 13 de mayo de 2019

Participación de los padres en la escuela

En la actualidad, la participación de los padres en el proceso educativo de sus hijos es de vital importancia, ya que para que un aprendizaje resulte exitoso, debe propiciarse un clima agradable entre docentes y padres. Pues lo que ocurre es justamente lo contrario, cada vez ocupa menos lugar la intervención de la familia en la educación. Las causas que originan dicha ausencia son muy diversas:
  • En la mayoría de las ocasiones, las reuniones a las que asisten los padres son para comunicarles el bajo rendimiento de sus hijos, por lo que puede parecer que el colegio culpa a la familia por las consecuencias que acarrea el niño/a.
  • Algunos padres tienden a mostrar falta de interés por la educación de sus hijos.
  • Las diferencias que puedan existir en cuanto a los conocimientos lingüísticos que posee el maestro y los padres.
  • Muchos padres no saben cómo se estructura el edificio en el cual su hijo está estudiando, ni las actividades y trabajos que hace, desentendiéndose por completo.
  • Los familiares solo conocen al tutor de su hijo, no al resto de sus maestros.
  • No se suele citar a los padres para comentarle los buenos resultados de su hijo, sino que solo se emplean para comunicar aquello en lo que erra.
  • Los padres solo tienen intención de involucrarse en el colegio si va a repercutir de manera beneficiosa en el resultado de sus hijos.
  • En los centros escolares no se les suele otorgar un papel participativo a los padres.
  • En ocasiones, la escuela teme que la intervención de los padres entorpezca o dificulte su funcionamiento.
  • Pueden darse dificultades de asistencia a reuniones escolares debido al puesto laboral de los padres.
Algunas de las propuestas que desarrollaría para promover la participación de los padres en el centro educativo donde estudian sus hijos serían las siguientes:
  • Realizaría una charla en la cual tuviera lugar la integración de la familia. Se llevaría a cabo al comienzo del curso con el objetivo de que tanto padres como profesores y alumnos conciban el centro educativo como un lugar en el que se forma una familia durante el año académico, generando así una sensación de bienestar por parte de todos los integrantes de dicha familia.
  • Propondría que mi alumnado ejecutase una actividad en el aula relacionada con su entorno familiar como forma introductoria de conocimiento entre maestro y estudiante. Se trataría de nombrar a cada uno de los familiares del niño/a, a qué se dedica cada miembro y alguna característica de ellos. Posteriormente, deberán exponerlo en clase para que conecten también con sus compañeros de clase, propiciando un primer acercamiento que les incite a la socialización.
  • Organizaría actividades deportivas, gymkanas o jornadas culturales en las que tendrán que intervenir alumnos, padres y docentes, con la finalidad de que se establezcan vínculos y relaciones entre ellos, generándose un clima saludable en que se fomente el trabajo en equipo y el bienestar general.
  • Se podría introducir, en algún día del horario escolar, una sesión de una hora aproximadamente que esté dedicada a una reunión entre padres y profesores simplemente para que tomen contacto, se conozcan más y creen relaciones afectivas, no únicamente de profesionalidad en lo que respecta a la educación del alumnado.
  • Una buena idea y muy fácil de llevar a cabo sería formar grupos interactivos en los cuales se promueve el diálogo entre las familias y los maestros, sobre todo para que las primeras estén bien informadas de las actividades que tienen que realizar sus hijos o para estar al tanto de su transcurso educativo. Para ello, una buena opción sería crear un grupo de WhatsApp.
  • Cada cierto tiempo daría cita a los padres para informarles del recorrido que va ejecutando su hijo, tanto para decirles aquello en lo que anda más despistado como para resaltar las cualidades en las que destaca o va en perfecta línea. Son las conocidas entrevistas o tutorías que se llevan realizando en el colegio desde hace tiempo.
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En resumen, es oportuno mantener una relación adecuada con los familiares del alumno, pero tampoco hay que sobrecargar la situación, ya que en algunas ocasiones la reiteración de reuniones puede resultar excesivas e incómodas, pues los padres tienen más ocupaciones y labores que les impiden poder acudir a todas los encuentros. Por tanto, mantener bien informado a las familias y coordinarse con ellos para la realización de determinadas actividades en el colegio es la mejor manera de recrear un clima estupendo de convivencia entre familias y maestros y, lo más importante, para el adecuado progreso del joven alumnado.

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